viernes, 2 de diciembre de 2011

COSAS POR LAS QUE LLORAR CIEN VECES

Encontré esta novela en la biblioteca a principios de semana, y me llamó la atención por los colores de la portada. La verdad es que los libros de escritores japoneses por lo general no me han gustado nunca (soy muy fan de la cultura china pero la japonesa se me resiste mucho). Leí la contraportada:

Book es una perrita sensible que su dueño encontró en la calle dentro de una caja de cartón (...). Su dueño vuelve a casa para pasar con ella los que parecen sus últimos días. Pero Book se recupera, su dueño vuelve a casa y decide pedirle a su novia que se case con él. (...) Pero esta vez será la chica la que caerá enferma (...)

Dos cosas me llamaron especialmente la atención: una, que la perrita se llamase Book, y dos, la curiosidad de cómo se afronta la enfermedad en el libro. 

Cosas por las que llorar cien veces es una historia totalmente narrada por el joven, Fujii. Para volver a casa con Book, él y su novia, Yoshimi, arreglan la vieja moto del chico, ya que la perrita estaba acostumbrada al ruido del motor. Fujii acude solo, y por suerte, Book se recupera, con lo que vuelve a Tokio con la idea de convivir un año con la chica antes de casarse. Comienzan una feliz vida en pareja, hasta que Yoshimi empieza a dar muestras de salud débil y termina por acudir al hospital.

A partir de ahi, la vida de Fujii gira en torno a las visitas al hospital (fuera de Tokio) y su trabajo. En la narración cuenta su vida desde que encontró a Book y las circunstancias hasta que Yoshimi cae enferma y el desenlace de la enfermedad tanto para ella como para él.

Es una novela rápida y un tanto extraña para mi gusto. El autor no se moja mucho en nada, no hay descripciones profundas ni extensas, incluso diría que pierde demasiado tiempo en explicar cosas que al lector no le interesan demasiado en un tipo de novela como esta, como por ejemplo la forma de las piezas de la moto o descripciones de una calle y sus comercios, con las que se alarga muchísimo. En cambio, de los personajes apenas hay ninguna descripción, y los nombres de la pareja solo se mencionan un par de veces. Yo creía que iba a llegar al final del libro sin saber cómo se llamaban... 

Como digo, se lee rápido, porque además la letra es bastante grande en comparación con la mayoría de los libros, los capítulos son más bien cortos y apenas hay momentos en los que la lectura exija bajar el ritmo para profundizar en las palabras, ya que además de descripciones innecesarias, los diálogos me han parecido muy pobres y en los pocos momentos en los que Yoshimi habla, se va demasiado por las ramas hablando de metáforas, sueños y orígenes de la vida, que habrá a quien le parezca algo precioso, pero tal y como está narrado, me ha parecido filosofía oriental barata.

Igualmente tengo que decir que ha habido un par de páginas en las que Yoshimi me ha conmovido realmente por su enfermedad y sufrimiento, y se plasma bastante bien cómo intentamos protegernos y rechazar la idea de que una enfermedad puede llevarse de nuestro lado alguien a quien queremos, buscando muchas veces soluciones y remedios imposibles. Pero como todo en esta novela, incluso esa descripción es demasiado corta.

Resumiendo, no me ha gustado la historia y no veía el momento de terminar de leerla. Al menos ya sé de que autor no leer más en el futuro.



COSAS POR LAS QUE LLORAR CIEN VECES
-Kou Nakamura-
Editorial Planeta, colección Emecé, año 2010
PVP. 17€



5 comentarios:

  1. Resumiendo: MdL. Es que solo en noviembre ocurren grandes cosas

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  2. Exacto, eso estaba pensando ahora mismo... Espero que esto no desate otra racha como la de octubre, porque el que empiezo ahora es la tercera parte de El club de los viernes, y si la segunda ya me pareció floja... Pero la curiosidad me puede...

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  3. Aunque tengo la nariz tapada, huelo otro MdL...

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  4. Vaya, pues que pena, a mí el título me encanta y seguro que lo hubiera leído solo por él, pero ahora me lo pensaré antes de decidirme
    un beso!

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  5. Yo también lo huelo...

    Tatty, el título es precioso, eso sí... Junto con la descripción de Book, es lo más bonito del libro...

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Whoever you are, now I place my hand upon you, that you be my poem...

(Walt Whitman, 1855)