lunes, 26 de marzo de 2012

FLORES EN EL ÁTICO

Había oído hablar varias veces de este libro, pero aunque el título me parece el colmo de la melancolía (y yo soy muy dada al melancolismo), nunca me había molestado en saber nada de él.

La semana pasada, en la página de Facebook del blog, pregunté si alguien podía decirme algo sobre él, y Berta y Esther me lo recomendaron encarecidamente. Así que decidí hacerles caso y esa misma tarde me puse con él. Sencillamente, no pude soltarlo más.

Desde su publicación original Flores en el ático se convirtió en un fulminante bestseller y fue adaptada al cine con gran éxito. Primera entrega de una serie sobrecogedora, esta novela narra la terrible experiencia vivida por cuatro niños que, víctimas inocentes de unas pasiones prohibidas, crecen en un lúgubre encierro, aislados del mundo por una madre cruel...

Flores en el ático comienza cuando el padre de la familia Dollanganger, fallece en un accidente de tráfico, dejando solos y en una pésima situación económica a su viuda y sus cuatro hijos: Christopher, Cathy y los pequeños gemelos Cory y Carrie. Corrine, la madre de los niños, una mujer que se acomodó a no ser nada más que madre y ama de casa, se siente incapaz de sacar a sus hijos adelante, por lo que anuncia a los niños que van a ir a vivir con sus padres, a quienes los niños creían muertos.

Después de un extraño y penoso viaje hasta la mansión de los millonarios abuelos, Corrine encierra a los cuatro niños en una habitación con la excusa de que su padre, moribundo, no puede saber que tiene cuatro nietos, ya que por un misterioso motivo en el que ellos están implicados, desheredó a su hija y ahora necesita ganarse de nuevo su afecto para heredarle. Alegando una muerte próxima, y asegurando a sus hijos que el encierro no durará más de un o dos días, se marcha dejándolos solos.

Pero rápidamente los niños se dan cuenta de que la muerte de su abuelo no va a ser tan pronto como Corrine aseguraba. La abuela, que los detesta, los maltrata física y psicológicamente hasta el extremo, y Corrine, incapaz de hacer ni decir nada, comienza a desapegarse poco a poco de sus hijos.

Mientras tanto, y en busca de algo que les permita sobrevivir al encierro y para distraer a los pequeños gemelos, Chris y Cathy encuentran un pasillo que comunica la habitación con un ático, que hacen de él un sitio más agradable y donde pasan las horas muertas, a la espera de una madre que no parece tener mucha prisa por volver…

“Y lo que estaba cubierto por sábanas para protegerlo me producía escalofríos, porque aquellas cosas me parecían extrañas, fantasmales, fantasmas de muebles susurrando, murmurando. Y no quería oír lo que tenían que decirme”.

Seguir con el argumento, creo que sería desvelarlo totalmente. Mientras duró la lectura, comentando con otras personas que lo estaba leyendo, escuché comentarios como “es muy fuerte”, “me impactó mucho”, “es muy duro de leer”, “igual no te gusta”… La verdad es que todo eso lo único que consiguió fue alimentar mi curiosidad.

A pesar de que la novela resulta claustrofóbica y un tanto angustiante, precisamente por eso me ha parecido muy buena: porque sin una narración agresiva, el lector asiste a un maltrato que de otra forma, no hubiese sido fácil de comprender tan bien.

Me ha fascinado como la autora ha sido capaz de plasmar las angustias de cuatro hermanos como grupo y las de cada uno de forma individual, especialmente en lo que respecta a Chris y Cathy, que sufren el encierro en plena adolescencia y desarrollo sin ninguna información ni ayuda, teniendo además que ejercer de padres de los gemelos y velar por ellos.

Por otro lado, aunque con mucho menos protagonismo, están Corrine y su madre, la primera una mujer débil y egoísta y la segunda una fanática religiosa obsesionada con pillar a sus nietos cometiendo algún pecado carnal para así castigarlos con palizas que considera justas a los ojos de Dios.

En conjunto, me ha parecido una novela muy buena. Es estilo narrativo y la fluidez con la que se lee, además del enganche que tiene, me ha recordado un poco a Kate Morton: ligero, rápido y sencillo de comprender.

Ahora tengo el resto de la saga esperándome, pero antes creo que voy a leer algún otro libro distinto, porque aunque me ha gustado mucho, la historia que se narra es realmente dura y necesito vaciarme de tanta penuria.

¡Una vez más, muchas gracias a Berta Dos y Esther Santiago por convencerme para leerlo!


FLORES EN EL ÁTICO
-V.C. Andrews-
Primera edición Plaza&Janés, año 1979
DeBolsillo, año 2003
PVP. 8,95€



9 comentarios:

  1. Vaya...tengo este libro en casa y alguna continuación más desde hace mil...de hecho es un libro de mi madre que me lo dio hace ya unos cuantos años. Y nunca me ha dado por leerlo...más bien lo he ido apartando..tanto que no sé ni donde está.
    Y ahora...me va a tocar volver a buscarlo! Pedazo reseña! Me has dejado con unas ganas enoooormes de leerlo!
    Un saludo!

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  2. Ya sabía yo que te iba a gustar, están genial, yo también me aventuré con el primero sin saber que era una saga y luego tuve que buscar el resto
    besos

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  3. Me sonaba este título, pero ni idea de lo que iba. Gracias a tu reseña, a mí también me ha despertado la curiosidad, así es que... voy a ver si me hago con él.

    Besos.

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  4. Yo leí todas las sagas de esta autora aunque como ésta ninguna. A mí me encantó, sin duda

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  5. Y yo que hago? me lanzo y me engancho al sagueo? Miedo me da....
    Besos
    Lupa

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  6. La verdad es que no sé si me decidiré a leerlo o no, ya veré con el tiempo que me sobra, una cosa, me gustan las minimafaldas, son muy graciosas. Te sigo un beso!

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  7. Lo leí hace tiempo y recuerdo perfectamente el tremendo impacto que me causó...
    Besos,

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  8. Uys, leí este libro hace años, años, años... Ni quiero recordar cuántos... Me gustó muchísimo cuando lo leí y tuve que leerme todos los libros de la saga después... E incluso probé con otras sagas de la autora, hasta que me cansé de tanta tragedia, lo reconozco. Y es que a sus protagonistas le pasaban de todo, pero nunca nada bueno...
    Besotes!!!

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  9. Pues yo lo leí y no me dijo mucho... a que voy a ser rara de verdad?
    Eso si, la reseña impecable, me ha gustado más que el libro
    Besos

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Whoever you are, now I place my hand upon you, that you be my poem...

(Walt Whitman, 1855)