lunes, 27 de junio de 2011

Anatomía de Grey: Felicidad

Pocas series me han enganchado tanto como Anatomía de Grey. Lo que más me fascina de la serie es la variedad de personajes con sus caracteres y actitudes ante la vida y situaciones, y sobre todo, los monólogos del principio y final de cada capítulo. 

Me parecen realmente buenos, y es que aunque muchas veces a los guionistas se les va la mano con ciertos capítulos que se tornan surrealistas, los monólogos creo que no dejan indiferente a nadie. El que dejo a continuación lo han titulado RADIANTES DE FELICIDAD.


Se suele creer que el pensamiento positivo ayuda a llevar una vida más feliz. De pequeños nos decían que sonriéramos y que pusiéramos cara de estar contentos, de mayores nos dicen que miremos el lado positivo, que no hay mal que por bien no venga y que el vaso está medio lleno. A veces la realidad se impone y te impide comportarte como si fueras feliz. La salud te puede fallar, tu pareja te puede engañar, tus amigos puedes defraudarte, en esos momentos solo quieres aceptar la realidad, olvidar las apariencias y ser tu mismo, asustado e infeliz.
Si le preguntas a la gente qué quiere en la vida, la respuesta es sencilla: ser felices. Pero quizá sea esa expectativa, querer ser felices, lo que nos impide llegar a serlo. Quizá cuanto más intentemos obligarnos a ser felices, más confundidos estemos, hasta que ni nos reconocemos. En vez de eso seguimos sonriendo, e intentamos ser esas personas felices que quisiéramos ser, hasta que nos damos cuenta que lo hemos tenido delante. Ni en nuestros sueños, ni en nuestras esperanzas, sino en lo que nos hace sentir cómodos, en lo que conocemos.
-ANATOMÍA DE GREY-
Cap. 22 / T6


Más monólogos de la serie.

viernes, 24 de junio de 2011

Fragmento: Ella, que todo lo tuvo

De pronto, de las sombras surgió una lumbre, una serpiente esfumada, y, detrás, un hombre ceniciento y deshilachado, de cabellos muertos y ojos vivos, le pidió una moneda a cambio de una rosa marchita. 

Tiró su cigarrillo al suelo y un polvillo de fuego se desprendió creando una arco rojo. Mientras le entregaba la flor, el desconocido la miró fijamente.


-Señora... - le dijo -, se le nota en los ojos una inmensa cicatriz.


Ella lo miró interrogante y, sin saber por qué, le contestó.


-Es lo único que me queda.

-Pero aún no ha sanado, le supura. Póngale un parche, que por ese agujero se le puede escapar la vida... y créame, quedarse sin vida y viva es lo peor que le puede suceder.




ELLA, QUE TODO LO TUVO
-Ángela Becerra-

jueves, 23 de junio de 2011

EL CUADERNO DE MAYA

Dice Isabel Allende en una entrevista que se publicó hace poquito que un día les preguntó a sus nietos qué opinaban de sus libros. Y le respondieron: "Jo abuela, ¿cuándo vas a escribir algo que nos interese a nosotros?".

"¿Y qué les interesa a ustedes?"

Así, Allende empezó a indagar sobre qué podía interesar a un público más joven del que normalmente son sus lectores. Investigó sobre las preocupaciones, las debilidades, los intereses y los anhelos de los jóvenes de hoy. 

Y así nació El cuaderno de Maya.

Maya es una joven nieta de una chilena que quedándose viuda durante la dictadura de Pinochet, huye con su hijo a Canadá, donde conoce al africano que a partir de entonces será su marido y el amor de su vida. Cuando su hijo, piloto, les deja al cargo de la recién nacida Maya, a la cual su madre no quiere y él no puede ocuparse de ella; se convierten en sus abuelos-padres. 

Pero la vida de Maya comienza a torcerse en la adolescencia, donde experimenta con drogas, malas compañías, alcohol y sexo. Todo esto se magnifica con la muerte de su abuelo, que no hace sino acelerar todo y Maya cae en picado a lo más bajo, al inframundo entre humanos, a convertirse en una escoria que todos evitan mirar.

La historia de Maya es narrada en primera persona, son cuadernos que escribe desde Chiloé, una islita remota en Chile donde tiene que pasar un año escondida y totalmente incomunicada: le persigue el FBI, la CIA y todo el cuerpo policial imaginable. 

Poco a poco, alternando pasado y presente, Maya representa lo más bajo y lo más débil de cualquier persona, convirtiéndose también en un ejemplo de superación y recuperación de la dignidad perdida.

Es una historia que claramente está orientada a un público joven, pero como añadió la autora en la entrevista, "El libro es para los jóvenes, por algo está dedicado a los adolescentes de mi tribu (como ella llama a su familia), pero lo puede leer cualquiera, sencillamente porque el que quiere leer, lee." Y nunca mejor dicho.

Me ha gustado muchísimo. No tiene la profundidad de otras de sus novelas, como La casa de los espíritus, Paula o Eva Luna, pero ha sabido crear una historia con auténtico enganche, con el misticismo clásico de Chile que añade en todos sus libros y con la frescura que le ha caracterizado siempre.


EL CUADERNO DE MAYA
-Isabel Allende-
Plaza & Janes Editores, año 2011
PVP. 23,90€


Más sobre Isabel Allende.


M.

viernes, 17 de junio de 2011

Esto queda... muy lejos.

Nunca se me ha ocurrido poner música en el blog, pero hoy de pronto me he acordado de Tam Tam Go. 

Ese grupo arrasó cuando yo tenía 14 años con el disco "Nubes y Claros", más concretamente con la canción rayante que arrasó por todo local provisto de una barra y altavoces: Atrapados en la red. Por si alguien no lo tiene claro todavía, me refiero a esa canción rayante cuyo estribillo empieza diciendo la siguiente genialidad: 

Teditodomiamorarrobaloooofpuntocoooomytúmehasrobarobarobarobadooolarazóooon...

Vamos, que ni García Lorca en sus mejores momentos.

Bueno pues el tema es que acabé hasta el gorro de la cancioncita de los huev... y por llevar la contraria, se me ocurrió la genial idea de escucharme veinte veces todo el CD, a ver si había alguna que me gustase más para que cuando Bea (la que entonces era mi compañera de pupitre en clase) empezara a las nueve de la mañana a tararear  la frase de turno, que si no era el principio del estribillo, era el final... 

("mandameunimeilqueteabriremibuzónytehagounrinconcitoenelarchivodemicorazóooon")

Pues pudiese ponerme yo más chula que un ocho a cantarle otra. (Mis geniales ideas adolescentes, sep... Pero es que me tenía al límite de mi paciencia y después de tanto tiempo juntas en clase, ya era inmune a mis borderías.)

Pues bueno, resulta que escuchando el CD me gustó una canción. Pero me gustó en serio. Vamos que en vez de escuchar todo veinte veces, me escuché la canción unas treinta seguidas, hasta que me la aprendí. Tenía catorce años, estaba con las hormonas locas y el mundo quedaba muy lejos; pero lo puedo resumir todo citando a Albert Espinosa: "Creo también en la ternura. Mercero decía que, si había los diez terroristas más buscados, tendrían que existir los diez ternuristas más buscados. La ternura es casi como un delito. Yo creo mucho en la ternura. Es importante."

Sencillamente, me pareció que canciones así era lo que hacía falta, cosas bonitas, esperanza. Después de mucho tiempo de no acordarme de ese grupo que me sacaba de mis casillas pero luego me enternecía, hoy he vuelto a escuchar la canción. 



LOS BESOS QUE NOS QUEDAN
Tam Tam Go!
Nubes y Claros, 1999

jueves, 16 de junio de 2011

No.

Con libros y a lo loco

El lunes Koldo me regaló El cuaderno de Maya (eskerrik asko Knsiglieri!!), la última novela de Isabel Allende. Enseguida terminé No me iré sin decirte adónde voy, y aunque tengo otros cinco esperando entre los sujetalibros, y El mundo amarillo que quiero releer, le di total preferencia a Maya y su cuaderno. 

El caso es que por un lado, me han pasado dos libros de "lectura obligatoria", que no supondrían un problema porque son finitos, pero ambos son ese tipo de libros que uno tiene que leer lentamente, dejándolos al poco para pensar sobre lo leído y comprender antes de seguir adelante con las páginas. Por si fuera poco, hoy me ha caído del cielo otro libro, este bastante gordo, y me atrevo a decir que con su complicación añadida. 

El tema es que cuando tengo tantas cosas juntas para leer, me pongo casi nerviosa. Quiero leerlos todos a la vez, y si caigo en una página que no me interesa mucho, mi mente empieza a divagar y me planto en otro de los libros, pensando cómo seguirá o qué interesante me resulta tal cosa que dice... Un desastre, vamos.

Y ahora estoy un poco como los niños pequeños, con varios juguetes delante que sé que no puedo usar a la vez y queriendo coger uno y otro, pero sin soltar el que tengo en las manos. Me conozco y pasaré de la duda a los nervios, y de los nervios a la mala leche. Culo veo, culo quiero. ¡Y los quiero todos!

Solo me faltaba eso: tener delante diez libros para leer y cabrearme.




"Hay días que me levanto del revés, que por mucho que me busco no me encuentro en el espejo..."

15 maneras de decir amor 
-María Frisa-

lunes, 13 de junio de 2011

NO ME IRÉ SIN DECIRTE ADÓNDE VOY

Este libro lo tenía en La Lista, pero casualmente nunca lo había visto en una librería. Hace unos días mi madre lo encontró en un centro comercial y el resto, es historia...

Alan es un chico estadounidense que está perdido en la vida. Desde el día que llegó al mundo, todo se complicó para él: una madre que no acepta sus fracasos y busca la solución en su hijo, un padre biológico desconocido y otro que desaparece prematuramente, una vida que no tiene clara si la ha elegido él o se la han elegido.

Cuando se encuentra definitivamente solo, decide trasladarse a Francia, el país de su madre. Una vez allí, no hace sino hundirse en una vida que parece no tener color, y cuando toma la determinación de suicidarse, aparece un hombre que le propone un trato: si no salta al vacío y pone su vida en sus manos, él conseguirá que su existencia recobre el sentido perdido. Para ello tiene que hacer todo lo que él le ordene durante un periodo de tiempo indeterminado. Si por el contrario, Alan no cumple, lo pagará con su propia vida. Visto así, ¿qué tiene que perder, aparte de su existencia, que estaba dispuesto a perder por voluntad?

No me iré sin decirte adónde voy es una novela con una cantidad de lecciones que a mi me han parecido valiosísimas. A lo largo del libro, Alan aprende cosas tan importantes como decir que no, anteponer sus propias necesidades a los deseos ajenos, confiar en si mismo y una lista de cosas que si todos tuviésemos en cuenta en nuestro día a día, seríamos mucho más felices. Alan aparta sin darse cuenta las limitaciones que él mismo se ha impuesto por miedo, por costumbre y por su propia historia. El protagonista no es nadie, o somos todos. Cualquiera puede ser Alan, y todas sus lecciones son aplicables a todos.

Tengo muchísimos párrafos apuntados y la convicción de que ese libro va a estar conmigo siempre. Una vez más, vuelvo a fascinarme con el hecho de cómo los libros nos eligen y llegan a nosotros en el momento que más los necesitamos.



NO ME IRÉ SIN DECIRTE ADÓNDE VOY
-Laurent Gounelle-
Editorial Planeta, año 2011
PVP. 18,90€


"—¿Mi primera tarea?
—Sí, tu primera misión, si lo prefieres. Lo que tendrás que hacer en espera de otras instrucciones.
—No estoy seguro de comprenderlo.
—Has vivido cosas que, en cierta manera, se han grabado en ti y condicionan la forma en que ves el mundo, en que te comportas, tus relaciones con los demás, tus emociones… El resultado de todo ello es un verdadero desastre, hablando claramente. Te causa problemas y te hace desgraciado. Tu vida será mediocre mientras la vivas así, por lo que hay que obrar ciertos cambios.

Es necesario que vivas cierto número de experiencias que hagan evolucionar tu punto de vista, que te lleven a sobrepasar tus temores, tus dudas, tus angustias.

¿Sabes, Alan?, la vida es larga y aburrida cuando no la vivimos como nos gustaría."


Para leer las primeras páginas, klik en la imágen...


M.

domingo, 12 de junio de 2011

Una vez leí...

...que si una saltas sobre un charco en el que se refleja la luna llena, su espíritu te lleva de inmediato con las personas que añoras. Es una leyenda china, y no sé quién es el autor. Con la cultura china uno difícilmente sabe si es todo una metáfora, si responde a alguna leyenda con base o si es sencillamente algo que cuentan para iluminar tristezas. Sea lo que sea, me pareció casi poético, y nunca se me olvidó.

...que el amor eterno dura tres meses. Hay otros más optimistas que dicen que dura exactamente siete años. Otros cuentan que el amor es eterno mientras dura. A mi me gustaría saber quién dice eso y quiénes son esos expertos en poner fecha de caducidad. ¿No tienen otra cosa mejor que hacer? 

...que las vidas no se reemplazan, se rehacen. Esto lo dijo un famoso que durante años estuvo en el punto de mira de la prensa rosa, tiempo después de su divorcio. Lo escuché una noche de insomnio mientras hacía zapping, y me pareció una frase buenísima. 

...que Frida Kahlo pintaba para aliviar el dolor. Eso me recuerda que también leí una frase que decía "el arte es una forma de sublimar carencias, y todo artista, por definición, es un neurótico.". Yo me pregunto qué sería del mundo sin esos neuróticos, y qué sería de esos neuróticos sin el arte...

...que al día te cruzas exactamente con seis personas con las que podrías mantener relaciones sexuales. No se refiere a flechazos, sino a un impulso que responde únicamente al instinto. Y me resultó tan curioso como el amor con caducidad ¿quién ha hecho ese estudio? ¿Y qué aporta saber eso?

...que existe la verdad de una historia y la verdad de lo que una persona recuerda. Aunque partiendo de que la verdad absoluta no existe y cada uno tiene la suya ¿dónde está esa verdad?

...que lo que más deseamos ocultar de nosotros mismos, es lo primero que sin darnos cuenta mostramos a los demás. Aunque curiosamente, Jean Giraudox hizo popular esa frase aplicándola únicamente a la mujer. No sé si tomármelo como un gesto de pura ignorancia masculina o de fascinación femenina. Sea como sea, y hablando tanto de hombres como mujeres, creo que es cierto.

...que hay que desconfiar de las personas que siempre sonríen. Aquí solo voy a añadir lo que dicen en Yoigo: verdad verdadera.




Es curioso como de tanto leer, a veces llego a apuntar auténticos parrafones que me marcan y luego tengo que echar mano de la agenda para recordarlos, pero otras frases que solo las leo una vez de pasada se me quedan grabadas a fuego...

jueves, 9 de junio de 2011

Fragmento: Con el corazón en la mano

¿Cómo explicarle a mi hijo que las señales de aviso fueron demasiado débiles; que la desgracia cuando se siente fuerte, apenas anuncia su inminencia con un imperceptible gesto de los labios?

Dicen que, en los minutos previos a un terremoto, las nubes se detienen en el cielo, el viento se calma hasta reducirse a un cálido viento y los pájaros se posan tranquilos en los árboles de la plaza. 

Pero, bien mirado, estos augurios son los mismos que preceden a la hora de la siesta. Si nos asustásemos cada vez que el viento amaina, nos pasaríamos toda la vida escondidos debajo de la cama, en lugar de estar durmiendo sobre ella.


CON EL CORAZÓN EN LA MANO
-Chris Cleave-





Valiente, valor... Valentía.

valentía.
(De valiente).
1. f. Esfuerzo, aliento, vigor.
2. f. Hecho o hazaña heroica ejecutada con valor.
3. f. Expresión arrogante o jactancia de las acciones de valor y esfuerzo.
4. f. Gallardía, arrojo feliz en la manera de concebir o ejecutar una obra literaria o artística, o alguna de sus partes.
5. f. Acción material o inmaterial esforzada y vigorosa que parece exceder a las fuerzas naturales.
6. f. Sitio público de Madrid y de otros pueblos de Castilla, donde antiguamente se vendían zapatos viejos, aderezados y compuestos que se llamaban de la valentía.
pisar de ~.
1. loc. verb. Andar con arrogancia y con afectación de fortaleza.




(Definición: RAE)

miércoles, 8 de junio de 2011

Yo ya lo sabía...

Ayer escuché parte de una conversación. Una mujer le preguntó a un hombre:

-¿Y habéis llegado a alguna conclusión?

Y él dijo:

-Siempre se llega a conclusiones.


(Ow yeah!!)

Y ya está. No hay ninguna revelación universal en ese trozo que escuché pero a mi me dio por pensar.


Yo estoy convencida de que hay personas que nacen con conclusiones. Algunos no, algunos somos menos afortunados y tenemos que rompernos la cabeza para llegar a sacarlas, sobre todo cuando nos esforzamos en que estas sean lo más cercanas posibles a la realidad, y eso contando con que las conclusiones son objetivas. Pero como digo, estoy segura de que algunas personas nacen ya con las conclusiones en el cuerpo, como los óvulos en el caso de las mujeres: los sujetos en cuestión nacen con ellas dentro y las van "expulsando" a lo largo de su vida, sin mucho esfuerzo. Vamos, que las van desbloqueando al estilo Mario Bross: si llegas al final de la pantalla y bajas la banderita ¡tachannnnnnnnnnnn! ¡Pasas a la siguiente partida! (Y si no, no pasa nada, que para eso Nintendo creó esas moneditas que flotan en el aire para dar saltos y acumular vidas sin retroceder).


Y la verdad es que eso me fascina y me repatea a partes iguales. Porque claro, yo llego a una conclusión y estoy contenta, ¡¡que he descubierto América!! Y entonces llega uno de esos sujetos, un Mario Bross, y me suelta: "¿Y ahora te enteras de eso? Eso lo tenías que haber sabido hace mucho...". Y tienes suerte si no añade: "Como yo".

Ahí le tiraba un zapato a la cabeza que le quitaba dos vidas. 

Hay momentos en los que cruzarte con esas personas no te afecta para nada, les escuchas, les dejas hablar y luego les mandas a paseo en su Yoshi. Pero otras veces te pueden hundir en la mierda y es entonces cuando lo mejor es tenerlos lo más lejos posible. O eso, o no contarles tus conclusiones. Y yo he decidido mantener las mías (casi) en estricto secreto, porque visto lo visto...

Lo cierto es que uno nunca sabe dónde se le va a aparecer un Mario Bross o una Princesa Peach (excepto en un salón manga) pero son sujetos fácilmente identificables. Si empiezas a contar algo y te escuchan atentamente sin hacer preguntas, mirándote fijamente y con expresión de interés... ¡Malo! Porque están esperando que te calles para soltar el hachazo, ahí tenemos a un probable Mario/Peach en potencia.  

Hay quien te lo pone aun más fácil y cuando aun no has terminado de contar la anécdota que te va a llevar a explicar tu conclusión, va y te suelta "Vale, ¿y a qué conclusión has llegado?". Danger!! Estos ya no solo te sueltan la frasecita, sino que encima te la re-argumentan aplastando tus argumentos y soltándote algunos que les salen de las tripas. Total que se quedan más agusto que el pipas y tú te vas a tu casa destrozado porque no has descubierto ni América ni Villabotijo del Cencerro, y sobre todo, te vas cagándote en Nintendo.


Y hablo de conclusiones porque de tanto leer, no puedo evitar sacarlas a destajo. Yo tengo conclusiones apuntadas en cuadernos, en libretas, en post it, en papeles que luego me voy encontrando por todas partes. ¡Y me gusta hablar de ellas! Porque si leer es lo que más me gusta y encima entre las páginas encuentro revelaciones, pues me pasa como a Jesucristo: que tengo que compartir el mensaje. Y encontrarte con un espécimen de esos, como que te fastidia bastante el momentazo.


Así que la conclusión de todo esto es que porculeros y porculeras hay en todas partes, y si lee esto alguno de esos Marios o Peach, que vengan a decir "Yo ya lo sabía".



martes, 7 de junio de 2011

EL MUNDO AMARILLO

Después de leer Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo y la entrevista a Albert Espinosa de la revista El Semanal XL, decidí que tenía que leer El mundo amarillo, ya que no sólo el autor me había gustado, sino que había oído maravillas del libro y si además se había convertido en Best Seller, por algo sería...

Lo cierto es que había tenido el libro en las manos muchas veces, más por lo llamativo de la portada que por conocimientos, pero al leer la contraportada siempre me convencía de que era uno más entre esos típicos libros en los que el autor quiere vender una idea de cosecha propia con la esperanza de que el lector la aplique a su vida por narices. Y si bien es cierto que El mundo amarillo es una idea propia de Espinosa, él no intenta vender nada: simplemente lo escribe y si uno quiere aplicarlo, lo aplica; y si no, a otra cosa. Tan sencillo como que todo el libro es una narración en primera persona, mezcla de "manual" de ideas y capítulos.

El mundo amarillo es un concepto que el autor creó a partir de sus propias circunstancias: un cancer que le duró desde los 14 hasta los 24 años y le dejó secuelas. Las diversas lecciones, enseñanzas y superaciones que aprendió Albert durante esa época, las recoge y las pule para no solo usarlas en un momento difícil (cómo fue el cáncer y como para otras personas pueden ser otras cosas), sino que hace de ellas un pequeño manual para salvar el día a día.

En el libro dice que de la misma forma que cuando estamos enfermos tenemos un historial médico, también deberíamos tener un historial vital, y creo que ese ejemplo es lo que mejor resume todo.

Respecto a por qué el mundo es amarillo y quienes son los amarillos, es una explicación que él mismo se encarga de dar durante el libro y especialmente al final. La mejor forma de explicarlo realmente sería copiando el texto y citándole, pero perdería todo su sentido porque para entender realmente lo que quiere decir, hay que leer todo el libro.

Debo añadir también que aunque es un libro cortito (144 páginas) y se lee del tirón, no sirve de nada hacerlo, porque es de ese tipo de obras que uno tiene que leer poco a poco e incluso cogiendo notas para llegar a comprender realmente y desde un punto de vista exclusivamente personal las reflexiones de cada capítulo.

Es un libro que no solo creo que merece la pena leer, sino que pienso que todos deberíamos tenerlo en casa, porque estoy convencida de que no hay nada que le pueda turbar a uno que no tenga cura, alivio o explicación entre esas 144 páginas.



EL MUNDO AMARILLO
-Albert Espinosa-
Editorial DeBolsillo
PVP. 6,95€


Para leer un poco de El mundo amarillo...




M.

domingo, 5 de junio de 2011

ÁCIDO SULFÚRICO

Esta novela me la dejaron el lunes y debo decir que es de lo más curioso que he leído en mucho tiempo. Su autora, Amélie Nothomb narra de una forma extremádamente sencilla una historia de lo más retorcida que ocurre en la actualidad.

Ácido sulfúrico es la historia de un grupo de ciudadanos franceses que son metidos como animales en unos trenes de carga para "deportarlos" a unos campos de concentración. No es que hayamos vuelto al holocausto: hablamos de un programa revolucionario creado por la televisión francesa que es una fusión de los campos de concentración con Gran Hermano. Un grupo de personas son reclutados para ser los kapos del campo mientras que el resto serán los prisioneros, pobres desgraciados que irán siendo eliminados mediante decisión de los kapos y luego de los espectadores, siendo su destino el mismo que en los campos originales: la ejecución.

Aunque sea un programa y haya cámaras por todas partes, no impide que los que ejercen el poder (los productores y los kapos) pronto olviden que están tratando con personas para dejar escapar sus instintos primarios. La crueldad, el abuso, los golpes y la escasez de alimentos hacen mella en el día a día del campo, y al igual que en Gran Hermano, entre los prisioneros comienzan las rencillas y la lucha por la supervivencia.

La historia la componen una mujer que encarna al poder y la obsesión, otra que es la voz de los débiles y la dignidad personificada, un hombre enamorado pero con más miedo que amor, una amiga que duda, una  audiencia televisiva fascinada por la barbarie, un gobierno que no hace nada por detenerla, un pueblo que se indigna pero no pone freno.

Es uno de los libros más curiosos que he leído en mucho tiempo y que aunque no me ha llegado al alma, tampoco me ha dejado indiferente porque su mensaje es en una palabra algo que para mi es una de las cosas más importantes en la vida: DIGNIDAD.


-ÁCIDO SULFÚRICO-
Amèlie Nothomb
Editorial Anagrama, año 2007
PVP. 15€


Más sobre la autora...


M.

jueves, 2 de junio de 2011

CUMBRES BORRASCOSAS

No soy una apasionada de los clásicos, género que si soy sincera, normalmente me aburre. Pero debo reconocer que me encontré con la obligación de tener que leer dos para clase de lengua (Los santos inocentes y El lazarillo) y para mi sorpresa, ambos me encantaron. Después, una madrugada que no podía dormir, cogí Cien años de soledad. Fue un buen método para quedarme dormida y clasificar el libro como "tan-peñazo-que-me-dormí". Años después, un día me vino a la cabeza la bella Remedios Buendía y su ascensión al cielo, y quise saber cómo terminaba eso. Hoy, Cien años de soledad está en la lista de mis libros favoritos.

De Cumbres borrascosas había oído hablar mil veces, pero no me interesaba lo más mínimo. Y una noche, saltando de una página a otra en Internet, llegué a un artículo en el que su autor decía que le fascinaba el hecho de que alguien que jamás tuvo una relación amorosa y que vivió prácticamente recluida hubiese sido capaz de escribir una historia de amor y pasiones como es Cumbres borrascosas. Así me puse a buscar información sobre Emily Brontë y al poco ya tenía el libro en las manos.

Cumbres borrascosas es una novela que trata de relaciones. Toda la obra está basada constantemente en las relaciones entre un grupo determinado de personas que no hacen sino mezclarse entre ellos. Comienza en 1801. Hindley y Catherine viven en Cumbres borrascosas, una gran mansión. Son los hijos de Earnshaw, un hombre adinerado que un día vuelve de viaje con una sorpresa: trae consigo un huérfano que ha encontrado en las calles de Liverpool. El chico, al que llaman Heathcliff se gana inmediatamente el afecto de Catherine y el odio de su hermano, el cual a la muerte de su padre, lo rebaja a la categoría de criado y le da un trato inhumano. 

Heathcliff y Catherine no solo mantienen su afecto sino que además están enamorados. Hasta que una noche se cruzan en sus vidas los hermanos Edgar e Isabella Linton, hijos de un rico matrimonio. Edgar se enamora de Catherine al tiempo que Hindley pierde a su esposa cuando da a luz a su único hijo, Heaton. Así es como una noche Catherine acepta la propuesta de matrimonio de Edgar, confesándole a Nelly (la criada y en gran parte narradora de la historia) que se casa con él por honor, por dinero, por supervivencia. Heathcliff, escondido en las sombras, escucha eso y sale huyendo bajo la tormenta para desaparecer, sin llegar a escuchar el final del relato de Catherine: que a pesar de todo, ella ama a Heathcliff.

Pasan tres años antes de que vuelvan a verse las caras. Heathcliff, que se marchó con lo puesto y un rencor que le comía por dentro; vuelve renovado: es un hombre rico, del que nada se sabe, y viene dispuesto a vengarse, a recuperar lo que es suyo y a hacer cualquier cosa por devolver todo el daño que se le hizo.

Así, en una telaraña se ven envueltos todos los que convivieron con Heathcliff y Catherine cuando eran niños, los que están ahora y su descendencia.

Amor, pasión, odio, ira, venganza, familia, dolor, humillación, supervivencia, capacidad, perdón, ingenuidad, rencor y humanidad es todo lo que forma Cumbres borrascosas. Lo que en un principio parece la clásica novela romantica queda totalmente lejos de ese concepto, que por algo se convirtió en un clásico inamovible primero en Inglaterra y después en todo el mundo. 

Me ha fascinado el talento de Emily, así como la verdad de lo que leí en aquel artículo: ¿cómo alguien que no ha experimentado algo puede hablar de ello con tanta claridad?

Como dije, después de leer la novela, busqué la película, y entre las versiones que hay, vi la que protagonizan Juliette Binoche y Ralph Finnes, del año 1992. Aunque se dejan muchísimas cosas en el tintero y posiblemente hoy se haría una versión mucho mejor, se nota que se centran casi totalmente en la historia de Cathy y Heathcliff, papel que ambos actores bordan. 

Y ahora, me espera (entre otros) Charlotte Brontë con Jane Eyre.


CUMBRES BORRASCOSAS
-Emily Brontë-
Editorial DeBolsillo
PVP. 8,95€


miércoles, 1 de junio de 2011

Cumbres borrascosas

"(...) Yo no te rompí el corazón, tú rompiste el tuyo y al hacerlo rompiste el mío. Amo a mi asesina, pero a la tuya ¿cómo puedo?"

-Heathcliff a Catherine 




CUMBRES BORRASCOSAS
(Emily Brontë)



Después de terminar la novela, enganchada a la película...




Sin tiempo para actualizar...